No es la primera que por una canción, me voy a un pequeño pueblo semiaislado entre montañas. Ya fui a Guca (Serbia) seducido por la música de Boban Markovic y he estado en Urepele esta Semana Santa por una canción de Xabier Lete: “Urepeleko Artzaina“.
La canción, cantada por Erramun Martikorena me acompañó en el coche durante los cientos de kilometros en segunda que hice bajando y subiendo montañas por los alrededores de Urepele rodeado de hayas. Algunos tramos con duras historias como esta del trayecto Irurita – Artesiaga:
Después del viaje, el coche me hace un ruido raro, así que la próxima vez cogeré un bus de linea y me recorreré las montañas a pie, como cuando hice el camino de Baztan.
No podía volver de Irlanda sin ver algún espectáculo de música tradicional irlandesa y fue el Merry Ploughboy el lugar en el que cené mientras veía los bailes y oía las canciones tradicionales de Irlanda. Grabé algunos momentos que os permitirán haceros una idea del ambiente de este típico pub irlandés:
Es un paseo de 2 kms. y está bien para hacer un poco de ejercicio y disfrutar del paisaje. El camino lleva de Mungia a la Ikastola Larramendi y ahora que está recién asfaltado se puede ir en patines o en bici.Hoy lo he hecho corriendo en 16 minutos:
Estuve allí! Ayer estuve en la inauguración de la exposición de Zuhar Iruretagoiena en la Torre Ariz de Basauri (Bizkaia): I was there! I was there! es una exposición muy relacionada con los viajes pero sobre todo con el protagonismo que nos damos a veces al hacer fotos en lugares preciosos. Lo explica mejor Aimar Arriola en la introducción que acompaña el catálogo:
Son representaciones aparentemente ordinarias, imágenes convencionales pertenecientes al ámbito de lo genérico; ese espacio de “lo común” donde la autoría de las imágenes pierde relevancia y sus usos son compartidos. Las fotografías en cuestión son producto de una misma acción repetida en varias localizaciones durante un reciente viaje de la artista: fotografiar un lugar, excluyendo del cuadro toda figura humana, y solicitar a algún transeúnte volver a tomar la imagen, esta vez incorporando a la artista en la composición. La principal cuestión aquí es la mirada, el lugar a dónde se dirige nuestra mirada, la pregunta de cómo nos mira el otro.Bajo su forma total, la secuencia de pares fotográficos se nos aparece como una sucesión de “tomas de decisión”; una cadena de elecciones con implicación en el proceso de conformación de las imágenes, tanto dentro como fuera del marco. El primer conjunto de decisiones afecta a la mirada fotográfica, y obliga a quien produce la imagen –primero la propia artista y después ese “otro” de su elección– a determinar hacia dónde dirigirla, en que lugar proyectar su deseo.El segundo, se sitúa en el tiempo de la recepción, es el conjunto de elecciones que rigen nuestra lectura de las imágenes, y la constatación de que la superficie fotográfica es un lugar de proyección y cruce de miradas y deseos encontrados –pese a no hallar signo alguno que certifique el origen diferente de las imágenes, excepto quizás la reiterada asimetría del par.El orden de la acción inicial –“tomar una fotografía de un lugar, solicitar después a alguien que me fotografíe a mí allí”– es ahora invertido en la composición: a la izquierda vemos a una figura que ocupa el espacio, a la derecha ese mismo lugar aparece vacío. El paso de nuestra mirada como espectadores de una imagen a otra provoca cierta ilusión de desplazamiento –una figura que aparece y desaparece, un cuadro cuya extensión varía, etc.–, percibimos un devenir, la yuxtaposición de dos imágenes genera significados –el lenguaje y el cine también proceden así. Cada una de las dos imágenes que conforma el par se asemeja entre sí, aunque múltiples oposiciones internas las separa; las imágenes se acercan y distancian simultáneamente, al tiempo que el abismo que se genera entre ellas convoca, como fantasmas, a todas las imágenes que “podrían haber sido”.
Saqué tres fotos para que veais algún ejemplo de como lo ha plasmado en la exposición pero os recomiendo que vayais a la Torre Ariz porque la calidad de las fotos de mi móvil es malísíma y allí si podreis apreciar de verdad el contraste entre las fotos.La exposición esta abierta a todo el público que se acerce a la Torre Ariz de Basauri, hasta el 3 de Mayo.[googlemaps http://maps.google.es/maps?q=torre+ariz&ie=UTF8&hl=es&ll=45.95115,-1.845703&spn=21.393484,41.308594&t=h&z=4&output=embed&w=470&h=350]
Ayer estuve en el festival de primavera de la Zona Franca Zorrotzaurre (ZFZ) que forma parte del proyecto Zawp y en el cabaré “Las niñas perdidas” en la cúpula del Teatro Arteria Campos Antzerki de Bilbao. Un día para disfrutar con todos los sentidos y que todavía también podreis disfrutar vosotros (por eso estoy publicando este post).Estas son algunas fotos que saqué con mi móvil: de la entrada a la Zona Franca Zorrozaurre, de lo que había expuesto y de la sesión de beat box… os podeis hacer una idea de lo que os encontrareis si vais, aunque no me cabe duda que es mejor ir a Zorrozaurre y verlo de cerca (no hay problema para aparcar si vas en coche).Después, a las 23:00h fui a ver la función de cabaré “Las niñas perdidas” en la cúpula del Teatro Campos Elíseos. Ya fui a ver el cabaré “So in Love” y me gustó así que decidí repetir… y esta vez la experiencia me gustó incluso más! La pena fue que no tenía batería en el móvil para grabar o sacar más fotos.Las niñas perdidas hicieron que el tiempo pasara volando, sensuales chicas en liguero, seductores bailes acompañados de canciones en inglés, en galego, euskera, en español o en francés daba igual el idioma que estuvieran hablando lograron cautivarme a mi y creo que a todo el público.Está función se repetirá hoy domingo en la cúpula del Teatro Arteria Campos Antzerki a las 19:30h y el próximo fin de semana, el sábado 2 de Abril os animo a ir porque la función será todavía más especial al trasladarse a la sala principal del Teatro Arteria Campos Antzerki y porque si vais seguro que montarán más funciones de cabaré en Bilbao, a las que quiero ir!